Un avión ruso Antonov An-24, con 49 personas a bordo —43 pasajeros (incluidos cinco niños) y seis tripulantes— se estrelló en la región de Amur, en el este de Rusia. La aeronave desapareció del radar cuando se acercaba a la ciudad de Tynda, su destino final, y fue hallada en llamas en una ladera montañosa a unos 15-16 kilómetros del aeropuerto. Las autoridades confirmaron que no hay sobrevivientes entre los ocupantes del avión.
El vuelo cubría la ruta regional entre Blagovechtchensk y Tynda. Según los informes preliminares, se sospecha que un error de la tripulación durante una maniobra de aterrizaje en condiciones de baja visibilidad pudo haber causado el siniestro. El avión era fabricado hace casi 50 años, pero tenía certificado de aeronavegabilidad vigente hasta 2036.
El Ministerio de Situaciones de Emergencias ruso confirmó la muerte de todos los ocupantes y continúa una investigación para determinar la causa exacta del accidente. Por su parte, el gobierno ruso estableció una comisión especial para manejar las consecuencias del accidente, y el presidente Vladimir Putin fue notificado sobre el suceso.
La zona del accidente es de difícil acceso, compuesta por bosques y terreno pantanoso, lo que ha complicado las labores de búsqueda y rescate, principalmente realizadas desde el aire.

• Avión: Antonov An-24 ruso
• Pasajeros y tripulación: 49 personas (43 pasajeros, 6 tripulantes, 5 niños)
• Lugar: Región de Amur, cerca de Tynda, este de Rusia
• Estado: Avión hallado en llamas, sin sobrevivientes
• Causa preliminar: Posible error de tripulación durante aterrizaje con baja visibilidad
• Investigación: Activa, con comisión gubernamental y reporte al presidente Putin
Este trágico accidente ha conmocionado a la región y sigue bajo investigación oficial para esclarecer todos los detalles.
