En medio de la creciente tensión en Medio Oriente, China ha expresado su respaldo a Irán para alcanzar un “auténtico cese de hostilidades” que permita a la población volver a la normalidad. Wang Yi, ministro de Relaciones Exteriores chino, afirmó que Pekín apoya a Irán en la defensa de su soberanía y seguridad nacional, y subrayó la importancia de una tregua genuina para estabilizar la región.
Esta declaración llega en un contexto delicado, luego de que Israel y Estados Unidos intensificaran sus acciones contra instalaciones relacionadas con el programa atómico iraní. China condenó estos ataques, calificándolos como una infracción al derecho internacional y advirtió sobre las consecuencias que podrían derivarse de una escalada militar.
Por su parte, la oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, informó que Israel decidió “abstenerse” de realizar más ataques contra Irán tras una llamada telefónica entre Netanyahu y el presidente estadounidense Donald Trump. Esta pausa en las hostilidades podría abrir una ventana para negociaciones y una posible desescalada en la región.
El apoyo de China a Irán y su llamado a un cese de hostilidades reflejan la creciente influencia de Pekín en asuntos internacionales y su interés en mantener la estabilidad global, especialmente en regiones estratégicas como Medio Oriente.
