El sismo ha producido una gran devastación, con edificios y otras instalaciones derrumbados en varios países, donde se teme que haya cientos de víctimas.
El epicentro se situó a 16 kilómetros al norte de la ciudad birmana de Sagain y muy cerca de la segunda localidad del país, Mandalay.
Un devastador terremoto de magnitud 7.7 sacudió Myanmar convirtiéndose en el más fuerte en un siglo. Las repercusiones se sienten en toda la región, alcanzando a Tailandia y el suroeste de China.
En Tailandia, más de 80 personas están atrapadas, por lo que las autoridades y rescatistas siguen luchando por salvar vidas.


