El 1 de noviembre las almas de los difuntos que visitarán los hogares mexicanos y la ofrenda que sus familias previamente les prepararon, serán menores de edad, especialmente niñas y niños que ya han perecido.
Es común que en las ofrendas, el 1 de noviembre estén colocados lo tradicional y típico, pero agregarle dulces, por la llegada de las niñas y niños.
