Halloween tuvo su origen en el festival de Samhain, parte de la antigua religión celta, el pueblo que ocupó Escocia, Gales, Irlanda y el norte de Francia hace 2.000 años.
Orígenes del disfraz de Halloween
Según el American Folklife Center de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, además de reunirse alrededor de hogueras, los celtas de Europa llevaban disfraces —probablemente pieles de animales— para confundir a los espíritus, o quizá para evitar que los poseyeran.

Leyendas de Halloween: Navajas escondidas en el interior de manzanas y dulces

Esta es una de las leyendas urbanas de Halloween más famosas, sobre todo en los Estados Unidos. Los investigadores Joel Best y Gerald T. Horiuchi afirman en su artículo académico The Razor Blade in the Apple: The Social Construction of Urban Legends, que no existen pruebas de que esta historia sea real.
La mayoría de los supuestos incidentes resultaron ser bromas.

¿Truco o trato?

En una forma primitiva de «truco o trato», se cree que los celtas de Europa disfrazados de espíritus iban de casa en casa haciendo tonterías a cambio de comida y bebida.
Esta práctica podría proceder de la costumbre de dejar comida y bebida a las puertas de las casas como ofrendas para los seres sobrenaturales.

Leyendas de Halloween: Gatos negros en la actualidad 
Hoy en día, los gatos negros se ven a menudo como adornos de Halloween y se sigue pensando que su pelaje oscuro trae desgracia. Esto ha dificultado la adopción y protección de los gatos negros, y muchos refugios de animales informan de que sus tasas de adopción son más bajas que las de otros colores.

