Los cielos sobre el sur de Grecia, incluida la capital Atenas, se tiñeron de naranja debido a nubes de polvo del desierto del Sáhara.
La intensidad registrada esta vez no se había visto desde 2018.

Los cielos sobre el sur de Grecia, incluida la capital Atenas, se tiñeron de naranja debido a nubes de polvo del desierto del Sáhara.
La intensidad registrada esta vez no se había visto desde 2018.
